No es tarde para que me suba al tren de Halloween, aunque se me haya echado encima. Que también ¿Quién no ha sentido las ganas de irse a buscar caramelos e ir disfrazado de niño? Seguramente los mismos que lo hicieron y les dijeron
«¿Qué dices niño?»
Bueno, pues eso, que feliz Halloween.
Pero seguid leyendo.
